5 cosas que debes saber del kéfir

1. ¿Qué es el kéfir? Es una bebida láctea fermentada parecida al yogur con un sabor intenso y agridulce. Es muy popular en Rusia y en los antiguos Estados soviéticos donde se emplea a menudo para la preparación de postres, bizcochos y sopas frías. En la cultura culinaria de muchos países de Asia Central y el Cáucaso es un alimento básico de la cocina que se elabora con leche de vaca, con leche de cabra o de oveja e incluso con leche de yegua. El interés hacia el kéfir aumentó después de los descubrimientos científicos sobre los efectos beneficiosos de los probióticos contenidos en él.
2. ¿Cuáles son sus beneficios? Los cultivos de levadura y las bacterias lácticas enriquecen el kéfir con probióticos en abundancia que a su vez ¨colonizan¨ nuestro sistema digestivo y ayudan en su funcionamiento.
3. Un lácteo suave: Gracias a la fermentación intensa, el kéfir casi no contiene lactosa. Cuando se multiplican las bacterias producen enzimas digestivos que descomponen las moléculas proteínicas de la leche en aminoácidos simples.
4. El kéfir de Harmonica: ¿Cómo se elabora? ¿Cuál es su período de conservación? Usamos leche ecológica certificada que proviene de vacas criadas al aire libre de la zona de Troyan, en el Balcán. Agregamos levadura probiótica compuesta de seis diferentes tipos de microorganismos. Algunos de ellos se extraen de los granos del kéfir (una combinación de bacterias y levadura). La fermentación dura entre 12 y 15 horas con una temperatura de 30 grados. No homogeneizamos la leche del kéfir, no añadimos sal, ni tampoco agua para obtener un sabor rico y auténtico. El período de conservación del kéfir es de 20 días. Después el número de los microorganismos vivos empieza a disminuir considerablemente. No obstante, la bebida aún se puede consumir sin ningún riesgo. Y sigue siendo de lo más deliciosa.
Para los avanzados: La versión de kéfir con un bajo contenido de grasa (1%) conserva las ventajas de las proteínas y probióticos, pero atribuye a la bebida un sabor más delicado. Hemos experimentado con dos combinaciones que convierten el consumo de kéfir en un auténtico placer y ofrecen vitaminas y minerales adicionales gracias al puré de zanahoria y de remolacha que añadimos. A estas dos variantes del kéfir hemos agregado una pizca de sal del Himalaya para intensificar el sabor.
A 100% de leche certificada biológicamente de vacas de pasto  criadas en el Balcán, en la zona de Troyan,  agregamos levadura probiótica  compuesta de seis tipos de microorganismos.
Síguenos